Ningún producto para el cuidado de la piel, ya sea orgánico o convencional, puede curar el envejecimiento. El envejecimiento es una realidad, no una condición que deba curarse. Entonces, ¿por qué usar productos orgánicos para el cuidado de la piel? Mi respuesta: ¡Por qué no!
La gente piensa que la henna es un producto para teñir el cabello. Sin embargo, es un acondicionador profundo que retiene la humedad, tensa la cutícula, realza el volumen, aporta mucho brillo y deja el cabello sedoso y suave.
Todo jabón auténtico se elabora con lejía (hidróxido de sodio). Durante el proceso de saponificación (fabricación del jabón), la lejía se combina con las grasas o el aceite para formar el jabón. Una pastilla de jabón terminada no contiene lejía.
Es imposible hacer jabón real sin lejía y la lejía orgánica no existe, por lo que no existe un jabón "100% orgánico" basado en el sistema de 3 niveles del Programa Orgánico Nacional del USDA.
Desde el cuidado de la piel y el cabello hasta la cocina, el vinagre es uno de los productos más versátiles para tener en casa, especialmente con la adición de hierbas terapéuticas y/o sabrosas.
Las hierbas son plantas que poseen una fuerza vital propia. Infusionar hierbas en aceite transfiere sus propiedades curativas y sabores al aceite, y es una de las formas más antiguas de elaborar medicinas.